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jueves, 30 de julio de 2026

Despistaje para cáncer de próstata


   El cáncer de próstata es la segunda neoplasia más común en los hombres. Su detección temprana mejora drásticamente el pronóstico y la supervivencia del paciente. Sin embargo, los tabúes sobre la sexualidad y los prejuicios culturales suelen retrasar la consulta médica debido al temor infundado hacia el tacto rectal.
Las directrices de la Asociación Americana de Urología (AUA) han evolucionado hacia un modelo de toma de decisiones compartida. El tamizaje ya no es uniforme, sino que se personaliza según la edad, la etnicidad y la carga genética del paciente:
  • Factores de riesgo: Los antecedentes familiares directos y la ascendencia afroamericana elevan considerablemente el riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Menores de 40 años: No se recomienda realizar el tamizaje de rutina debido a la baja prevalencia estadística.
  • Entre 40 y 54 años: Se ofrece tamizaje individualizado (comenzando a los 40 o 45 años) exclusivamente para hombres con factores de riesgo.
  • Entre 55 y 69 años: Este grupo etario registra el mayor beneficio neto en la detección temprana mediante la prueba de Antígeno Prostático Específico (PSA).
  • Mayores de 70 años: No se aconseja el tamizaje de rutina, a menos que el paciente cuente con una expectativa de vida superior a los 10 o 15 años.
Durante la evaluación inicial, el urólogo define la periodicidad del seguimiento (generalmente cada 2 a 4 años) y las herramientas complementarias necesarias, como el PSA libre, biomarcadores secundarios o resonancia magnética. Es crucial diferenciar al paciente asintomático del paciente con síntomas urinarios (nicturia, disminución del chorro, pujo, goteo o hematuria). La presencia de estos síntomas requiere una evaluación urológica diagnóstica inmediata, desplazando el protocolo de tamizaje preventivo por un abordaje terapéutico directo

                                                     

jueves, 23 de julio de 2026

TuRadioncólogo: El examen anual que salva vidas: lo que necesitas saber hoy sobre el cáncer ginecológico.


     
Cuidar de nuestra salud ginecológica es un acto de amor propio y una responsabilidad con nosotras mismas. Desafortunadamente, todavía existe la idea de que solo debemos ir al ginecólogo si estamos embarazadas o si notamos algún flujo extraño. Este es un mito que necesitamos cambiar con urgencia. Pensar así hace que muchas mujeres dejen de ir a consulta solo porque no tienen una vida sexual activa o porque ya pasaron la menopausia, creyendo erróneamente que su cuerpo ya "cumplióm su función" y no necesita más atención. Este descuido es un peligroso error: la falta de una revisión anual es la principal razón por la que hoy descubrimos tumores en etapas muy avanzadas que pudieron detectarse a tiempo.
Según las estadísticas internacionales, el cáncer ginecológico suele afectar en orden de frecuencia al útero o endometrio, al cuello uterino (cérvix), a los ovarios y, en casos menos comunes, a la vulva y la vagina. La buena noticia es que todas estas zonas se pueden evaluar de forma segura y sin dolor en una consulta de rutina mediante un examen físico, una ecografía transvaginal y la indispensable citología (Papanicolau). Por eso, recuerda: no necesitas estar embarazada ni tener una vida sexual activa para priorizar tu salud.




Para ayudarte a conocer mejor tu cuerpo, te compartimos de forma muy sencilla el perfil de estas enfermedades, ya que cada una avisa de manera diferente. Ten en cuenta que esta información es una guía para informarte y jamás reemplazará el valor de una consulta médica a tu medida.
Tipo de Cáncer¿A quiénes afecta más?Señales de alerta¿Cómo se detecta?
EndometrioMujeres en la menopausia o cerca de ella, especialmente si viven con obesidad, presión alta o diabetes.Sangrados vaginales muy abundantes o inusuales.Con una biopsia del tejido del endometrio.
Cuello Uterino (Cérvix)Es el más común en nuestra región. Está muy ligado al Virus del Papiloma Humano (VPH). Lamentablemente, cada vez lo vemos más en jóvenes de 22 a 30 años por falta de orientación.Sangrado abundante o sangrado justo después de tener relaciones sexuales.Se observa en la revisión médica y se confirma con una biopsia.
OvarioSuele ser más frecuente en mujeres que no han tenido embarazos.Dolor en la pelvis o una inflamación en el abdomen que no se quita. Puede avanzar en silencio.Con ecografías, tomografías y una revisión quirúrgica.
VulvaEs poco común y suele aparecer en mujeres mayores, afectando la piel de la zona íntima exterior.Lesiones o heridas que causan una comezón intensa y no mejoran con ninguna crema común.Con una pequeña biopsia de la lesión.



La radioterapia y la braquiterapia son pilares fundamentales y altamente efectivos para lograr la curación de los tumores ginecológicos. Su objetivo principal es destruir las células tumorales y evitar que la enfermedad regrese, actuando directamente en la pelvis. Allí, donde la cirugía u otros tratamientos necesitan un refuerzo indispensable, estos tratamientos intervienen reduciendo drásticamente las recaídas. Hoy en día, gracias al avance de la tecnología, el médico especialista en Radiooncología logra que estos procedimientos sean sumamente precisos, rápidos y diseñados con un único propósito: cuidar la calidad de vida de la mujer durante y después de todo su proceso.


lunes, 11 de mayo de 2026

El otro lado de la radioterapia: Cómo ayuda en lesiones y dolores crónicos.

Aunque la Radioterapia es quizás la especialidad médica menos conocida debido a la falta de familiaridad y los mitos que la rodean, su nombre evoca una asociación inmediata: "cáncer". Esta relación tiene una base real, pues casi la totalidad de nuestros pacientes son oncológicos y nuestra formación se centra en la oncología. Sin embargo, la radioterapia posee aplicaciones valiosas en patologías "benignas"; condiciones donde, a pesar de no existir un tumor maligno, la radiación puede mejorar la calidad de vida del paciente cuando otros tratamientos han fallado.

 

El mecanismo de acción es fundamentalmente el mismo que en las enfermedades malignas, pero aprovechamos sus propiedades biológicas para fines no oncológicos. Al ser una herramienta potente, siempre nos regimos por el principio de justificación: evaluamos rigurosamente el costo-beneficio antes de proponerla.
Históricamente, tras los descubrimientos de los esposos Curie, hubo un uso indiscriminado de la radiactividad (desde cremas faciales hasta pastas dentales), lo que causó efectos secundarios graves y obligó a la ciencia a estudiar no solo sus beneficios, sino también sus riesgos. Hoy, aplicamos ese conocimiento con precisión quirúrgica.

 

La aplicación no oncológica más común es el tratamiento de queloides (cicatrices deformantes), donde la radiación tras la cirugía evita que el tejido crezca de forma anormal. También es sumamente efectiva en procesos inflamatorios y degenerativos como la fascitis plantar (espolón), artrosis, tendinitis o la enfermedad de Dupuytren, así como en trastornos proliferativos como la oftalmopatía de Graves.

 

Nuestra prioridad es siempre la seguridad: utilizamos campos de tratamiento mínimos y la dosis efectiva más baja posible. Si usted padece alguna de estas condiciones y los tratamientos convencionales no han funcionado, le invitamos a consultarnos para evaluar una solución consensuada.

 

















miércoles, 24 de julio de 2024

Siempre podremos acompañarte…


Sin duda una de las especialidades médicas más sensibles es la oncología, el manejo de un diagnostico tan delicado y determinante en la vida tanto de un paciente como de sus familiares, la serie de tratamientos con sus respectivas toxicidades que probablemente lleven un malestar previo a su máxima expresión, y que nadie puede anticipar. El oncólogo en cualquiera de sus ramas (quirúrgica, médica o radioterápica) tiene entonces en sus palabras y sus manos la capacidad de curar algunas veces… decimos esto porque no todos los tumores se caracterizan por ser curables, es decir, por desaparecer cualquier rastro de enfermedad residual microscópica con tratamientos radicales o adyuvantes. En su mayoría las enfermedades malignas partirán de una mutación genética o múltiples, de las células del paciente que darán la tendencia a recurrencias o nuevas presentaciones a posterior de una enfermedad tumoral que fue controlada aparentemente en un primer tratamiento, esto aplica para la mayoría de carcinomas y adenocarcinomas, por lo que a estos pacientes es mas adecuado informarles al final de un protocolo de tratamiento que se ha alcanzado la remisión temporal de la enfermedad, por ende debiéndose mantener la vigilancia oportuna de nuevos síntomas o signos.
 Ante tratamientos múltiples no favorables se decide entonces el control de la clínica dolorosa, u obstructiva en cualquiera de sus presentaciones de vías aéreas, digestivas o urinarias, mantener las funciones fisiológicas (dormir, comer, orinar o evacuar), darle soporte al paciente para su mayor comodidad alrededor de su núcleo familiar, cuidados que llamamos paliativos o cuidados para un paciente cuya sobrevida se acorta a expensas de la progresión de la enfermedad, en donde se inicia la preparación del mismo y su familia para el agotamiento de recursos de soporte que detengan el desenlace inminente del cuadro que es el deceso domiciliario u hospitalario a decisión particular, lo que llamamos cuidados al final de la vida. Ante todas estas circunstancias complejas y sin duda dolorosas para todos los que rodean el individuo enfermo, el oncólogo es, en conjunto con el área de psico-oncología, psiquiatría, cuidados paliativos,  entre otros, quien debe acompañar al núcleo en el momento más álgido de su recorrido. Tender la mano a ese ser que desde el inicio confía su futuro, creándose una empatía o vínculo con él y sus familiares, no puede terminar de otra manera. 
Por ende, podemos curar algunas veces, aliviar frecuentemente, acompañar siempre a nuestro apreciado paciente.
Gracias a todas aquellas personas que confían en nosotros para este camino juntos, esperando siempre dar nuestra mayor calidez como profesionales.

        


sábado, 18 de mayo de 2024

¿Qué es la pesquisa oncológica y por qué la necesito?



      En el campo de la oncología donde el período entre el diagnóstico y el tratamiento es invaluable por su impacto en el tiempo de sobrevida del paciente, como especialistas insistimos en la asistencia a consulta ante síntomas sospechosos recurrentes o en aquellas entidades donde se ha demostrado éxito mediante el despistaje o pesquisa, estos términos están relacionados con hallazgos de lesiones malignas o pre-malignas en poblaciones aparentemente sanas, resultando en tratamientos precoces con altas tasas de curación o sobrevida global/libre de enfermedad.

      Por ende, la consulta de despistaje pasa a ser una información de alta importancia a ser difundida para el paciente y entre los mismos a sus familiares, amigos, etc. Los entes gubernamentales deben ser responsables en el uso de campañas a nivel de todos los estratos sociales para un mayor alcance que se traduzca en disminución de las tasas de morbi-mortalidad en la esfera oncológica.

      Actualmente la consulta de despistaje beneficia en el diagnóstico de neoplasias agresivas como lo es el cáncer de mama, constituyendo el uso de la mamografía anual; la citología de cuello uterino con su respectiva tipificación para Virus de Papiloma Humano (VPH) anual en relación al cáncer de esta misma localización; tacto rectal y PSA (Antígeno prostático específico) para Cáncer de próstata; uso de la colonoscopia y exámenes en heces para cáncer de colon y recto, siendo estos algunos de los procedimientos más estandarizados. Sin embargo, la historia clínica individual y familiar así como estilos de vida de cada paciente puede orientar a su médico a otros procedimientos de despistaje como por ejemplo, el uso de la tomografía helicoidal o espiral de baja dosis en tórax de pacientes fumadores activos o pasivos; revisión de lesiones de piel sospechosas en pacientes con historia de exposición prolongada al sol; seguimiento en pacientes con diagnósticos de lesiones pre-malignas como Esófago de Barret, Poliposis familiar colónica,  Neoplasias Intraepiteliales como de Cuello uterino, Vagina, Nevus displásicos a nivel de piel, entre otros.

       Es de suma importancia entonces educar a la población para que adquieran una mayor responsabilidad en relación a su salud, acudir al especialista más adecuado ante síntomas recurrentes de cualquier índole o asistir a los despistajes estandarizados por entes internacionales, con la toma de biopsia oportuna por parte del galeno nos proporciona diagnósticos a tiempo para ofrecer las mejores herramientas terapéuticas.