jueves, 7 de mayo de 2026

¿Quienes somos? TuRadiOncólogo: Innovación y Calidad Humana en el Cuidado Oncológico


TuRadiOncólogo: Innovación y Calidad Humana en el Cuidado Oncológico
TuRadiOncólogo es una visión que redefine el estándar tradicional de la relación médico-paciente. Valiéndonos de las herramientas tecnológicas actuales, nuestro propósito es democratizar el acceso a información precisa, pertinente y humana, facilitando el camino a pacientes, familiares y amigos. Buscamos elevar la práctica oncológica a un nivel de difusión "2.0".
Es fundamental destacar que nuestro contenido tiene un fin estrictamente educativo y orientativo; en ningún caso sustituye la consulta médica personalizada. Nuestro objetivo es proporcionar herramientas que fomenten la prevención, mejoren el estilo de vida y resuelvan las dudas que surgen tras un diagnóstico oncológico, aprovechando el acercamiento que permiten los medios digitales actuales para estar siempre al alcance de quienes lo necesitan.
Esta iniciativa está liderada por especialistas con sólida formación internacional:
  • Dra. Yannely Polanco de Briceño: Médica egresada de La Universidad del Zulia (LUZ), especialista en Radioterapia Oncológica y Medicina Nuclear por el Hospital Universitario de Caracas (UCV). Es pionera en el manejo integral del paciente mediante el soporte con cannabis medicinal, avalada por un Diplomado Internacional en Uso Terapéutico de Cannabis Medicinal (2023) bajo lineamientos internacionales.
  • Dr. José Briceño: Médico egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), especialista en Radioterapia Oncológica y Medicina Nuclear (HUC-UCV), con un Fellowship en Técnicas Avanzadas de Radioterapia realizado en el Hospital de Clínicas Caracas.
Ambos profesionales ejercen en la ciudad de Loja, Ecuador, donde ofrecen soluciones avanzadas en el diagnóstico y tratamiento del cáncer mediante Radioterapia Externa y Braquiterapia. Además, mantienen una destacada atención en patologías benignas (trastornos inflamatorios y proliferativos), logrando una excelente respuesta clínica gracias al uso de estos tratamientos de alta tecnología.


       Dra. Yannely Polanco de Briceño
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       Dr. José Briceño
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miércoles, 24 de julio de 2024

Siempre podremos acompañarte…


Sin duda una de las especialidades médicas más sensibles es la oncología, el manejo de un diagnostico tan delicado y determinante en la vida tanto de un paciente como de sus familiares, la serie de tratamientos con sus respectivas toxicidades que probablemente lleven un malestar previo a su máxima expresión, y que nadie puede anticipar. El oncólogo en cualquiera de sus ramas (quirúrgica, médica o radioterápica) tiene entonces en sus palabras y sus manos la capacidad de curar algunas veces… decimos esto porque no todos los tumores se caracterizan por ser curables, es decir, por desaparecer cualquier rastro de enfermedad residual microscópica con tratamientos radicales o adyuvantes. En su mayoría las enfermedades malignas partirán de una mutación genética o múltiples, de las células del paciente que darán la tendencia a recurrencias o nuevas presentaciones a posterior de una enfermedad tumoral que fue controlada aparentemente en un primer tratamiento, esto aplica para la mayoría de carcinomas y adenocarcinomas, por lo que a estos pacientes es mas adecuado informarles al final de un protocolo de tratamiento que se ha alcanzado la remisión temporal de la enfermedad, por ende debiéndose mantener la vigilancia oportuna de nuevos síntomas o signos.
 Ante tratamientos múltiples no favorables se decide entonces el control de la clínica dolorosa, u obstructiva en cualquiera de sus presentaciones de vías aéreas, digestivas o urinarias, mantener las funciones fisiológicas (dormir, comer, orinar o evacuar), darle soporte al paciente para su mayor comodidad alrededor de su núcleo familiar, cuidados que llamamos paliativos o cuidados para un paciente cuya sobrevida se acorta a expensas de la progresión de la enfermedad, en donde se inicia la preparación del mismo y su familia para el agotamiento de recursos de soporte que detengan el desenlace inminente del cuadro que es el deceso domiciliario u hospitalario a decisión particular, lo que llamamos cuidados al final de la vida. Ante todas estas circunstancias complejas y sin duda dolorosas para todos los que rodean el individuo enfermo, el oncólogo es, en conjunto con el área de psico-oncología, psiquiatría, cuidados paliativos,  entre otros, quien debe acompañar al núcleo en el momento más álgido de su recorrido. Tender la mano a ese ser que desde el inicio confía su futuro, creándose una empatía o vínculo con él y sus familiares, no puede terminar de otra manera. 
Por ende, podemos curar algunas veces, aliviar frecuentemente, acompañar siempre a nuestro apreciado paciente.
Gracias a todas aquellas personas que confían en nosotros para este camino juntos, esperando siempre dar nuestra mayor calidez como profesionales.

        


miércoles, 10 de julio de 2024

Despistaje para cáncer de próstata


   El cáncer de próstata representa la segunda neoplasia más común en la población masculina; por sus características biológicas, consideraciones especiales son tomadas en base a su detección (al tratarse de uno de los tumores en los cuales se puede realizar despistaje oncológico), siempre teniendo en cuenta que la meta es el hallazgo temprano ya que mejora notablemente el pronóstico del paciente.

    Al tratarse de un órgano ligado a un aspecto tan íntimo como la sexualidad, se ha tejido una suerte de tabú que en muchos casos aleja de una consulta médica temprana a hombres guiados por una concepción errónea de machismo. Ese miedo al “examen rectal” en muchos casos evita que se realicen hallazgos que permitirían una curación del paciente. Para todos aquellos que buscan información, o que guardan ese temor, se aclara, que las indicaciones, patrones y guías para el despistaje del cáncer de próstata han variado en el tiempo; en la actualidad la Asociación Americana de Urología (AUA por sus siglas en inglés) recomienda que debe realizarse un patrón de despistaje diferente para el hombre en relación a varios factores, tales como grupo etario o factores de riesgo que estando presente podrían condicionar cambios en su manejo, tales como la historia familiar de cáncer de próstata y la etnicidad.

     La historia familiar representa en sí un factor de alto riesgo, ya que se ha demostrado que aquellos hombres con antecedentes directos positivos para cáncer de próstata, tienen un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad que aquellos en los que dicha historia no está presente. Así mismo, la etnicidad representa un factor adicional, ya que se asocia estadísticamente la presencia de la enfermedad con una prevalencia mayor en aquellos hombres de raza afroamericana, que en los caucásicos, asiáticos, etc.

     La probabilidad de  desarrollo de este tipo de tumores es mayor en los hombres a medida que aumenta su edad, por eso los patrones de despistaje son diferentes por grupos etarios. En hombres menores de 40 años en líneas generales no se recomienda el despistaje, ya que estadísticamente la baja prevalencia de enfermedad clínicamente detectable no justifica su realización. En los hombres entre 40 y 54 años la decisión en base al patrón de despistaje y monitoreo se toma en base a la presencia de factores de riesgo para la enfermedad, y se realiza en una apropiada consulta urológica. Es en los pacientes con edades comprendidas entre 55 y 69 años que se ha establecido el mayor beneficio de realizar despistaje para Ca de próstata.

Cuando un hombre, basado en lo anteriormente expuesto, comienza su control urológico, una pregunta adicional surge ¿cada cuánto tiempo debo asistir a la consulta?; en la evaluación urológica inicial, el especialista hace un estudio de riesgo, en base al cual establecerá el patrón más adecuado e individualizado para el paciente, y no sólo decidirá en base a la periodicidad, sino que herramientas clínicas y/o paraclínicas utilizará durante ese seguimiento (PSA en sangre, PSA3, tacto rectal, ultrasonido, biopsia transrectal, imagenología, etc.). 


    Un apartado especial debe considerarse para aquellos hombres con sintomatología urinaria asociada, como nicturia (despertarse una o más veces durante la noche por la necesidad de orinar), cambios en el patrón del chorro al orinar, pujo al orinar, goteo post miccional, presencia de sangre en la orina o el semen, etc.; síntomas que son motivo de consulta para evaluación urológica y que no son catalogables como pacientes para despistaje, sino para evaluación médica con fin diagnóstico.

                                                     

viernes, 24 de mayo de 2024

¿Control ginecológico? ¿Porque yo?


     
 
  Como mujeres es su responsabilidad cuidar de su salud en el área ginecológica, si bien se asocia la visita al ginecólogo con algún flujo vaginal o el embarazo, este es un paradigma que debe cambiar urgentemente, pues implica que una gran mayoría de mujeres no asisten ya que no mantienen relaciones sexuales con regularidad o porque ya paso su edad fértil, y creen que la anatomía ginecológica culminó su función y no merece mayor atención a posterior. Esta conclusión es un gran error, pues entonces vemos en nuestras consultas neoplasias muy avanzadas por falta de asistencia de la paciente a la exploración anual.


    El cáncer ginecológico puede afectar en orden de frecuencia según estadísticas sanitarias internacionales, al útero o endometrio, en segundo lugar al cérvix o cuello uterino, sigue el ovario, por último y menos frecuente la vulva y la vagina. Todas estas estructuras pueden ser adecuadamente evaluadas mediante un examen físico que incluya tacto y ecografía transvaginal, siendo imprescindible la toma de citología de cuello uterino. Por ende, no se necesita ser sexualmente activas o estar embarazadas para asistir a la consulta de forma pertinente.




     A continuación resaltemos brevemente el perfil de cada una de estas neoplasias, pues pueden cursar con síntomas muy diversos. Indicamos siempre que el objetivo de este texto es meramente informativo y no reemplaza la consulta médica individualizada.

     El cáncer de endometrio, se presenta con mayor frecuencia en mujeres de edad avanzada, posterior a la menopausia o perimenopáusicas, con otros cuadros asociados como obesidad,  hipertensión arterial o diabetes mellitus, que muestran sangrado genital abundante, siendo necesario la toma de una biopsia de tejido endometrial para precisar el diagnostico.

     El cáncer de cuello uterino, el primero en frecuencia en nuestro país, con una asociación al Virus de Papiloma Humano (VPH), en los últimos años ha mostrado disminuir su edad de aparición debido al inicio cada vez más temprano de la actividad sexual en adolescentes sin la adecuada orientación familiar o médica, con esto queremos decir que edades entre 40 y 45 años que eran esperadas anteriormente, ahora vemos estadios avanzados en mujeres jóvenes de 22 a 30 años. Es un problema de salud pública que solo podemos manejar con la educación de la población. El tumor localizado en cuello uterino puede mostrar sangrado genital abundante o al momento de las relaciones sexuales, se puede evidenciar en la exploración vaginal y amerita la toma de biopsia para precisar diagnóstico.  

     El cáncer de ovario por ser un órgano pélvico puede pasar desapercibido por largos periodos de tiempo, suele asociarse a mujeres sin embarazos, que manifiestan dolor pélvico o aumento del volumen abdominal sin otra causa aparente, amerita el uso de imágenes ecográficas o tomográficos para evidenciar la tumoración y el abordaje quirúrgico para precisar diagnóstico.

     El cáncer de vulva, que se refiere a la piel del monte de venus, labios mayores, menores, clítoris y vestíbulo vaginal, es poco frecuente y suele presentarse el mujeres de edad avanzada que presentan lesiones que pueden ser ulceradas o no, con mucha comezón que no mejoran con tratamientos médicos comunes. Amerita biopsia de la lesión local para su diagnóstico.


    En latinoamérica el cáncer de cuello uterino se ubica en frecuencia por encima del cáncer de endometrio, situación que se repite en la mayoría de los países en vías de desarrollo y que trae a colación la reciente inclusión de la vacuna contra en VPH en el esquema de vacunación de muchos países, a lo que haremos referencia en una próxima entrada.



sábado, 18 de mayo de 2024

¿Qué es la pesquisa oncológica y por qué la necesito?



      En el campo de la oncología donde el período entre el diagnóstico y el tratamiento es invaluable por su impacto en el tiempo de sobrevida del paciente, como especialistas insistimos en la asistencia a consulta ante síntomas sospechosos recurrentes o en aquellas entidades donde se ha demostrado éxito mediante el despistaje o pesquisa, estos términos están relacionados con hallazgos de lesiones malignas o pre-malignas en poblaciones aparentemente sanas, resultando en tratamientos precoces con altas tasas de curación o sobrevida global/libre de enfermedad.

      Por ende, la consulta de despistaje pasa a ser una información de alta importancia a ser difundida para el paciente y entre los mismos a sus familiares, amigos, etc. Los entes gubernamentales deben ser responsables en el uso de campañas a nivel de todos los estratos sociales para un mayor alcance que se traduzca en disminución de las tasas de morbi-mortalidad en la esfera oncológica.

      Actualmente la consulta de despistaje beneficia en el diagnóstico de neoplasias agresivas como lo es el cáncer de mama, constituyendo el uso de la mamografía anual; la citología de cuello uterino con su respectiva tipificación para Virus de Papiloma Humano (VPH) anual en relación al cáncer de esta misma localización; tacto rectal y PSA (Antígeno prostático específico) para Cáncer de próstata; uso de la colonoscopia y exámenes en heces para cáncer de colon y recto, siendo estos algunos de los procedimientos más estandarizados. Sin embargo, la historia clínica individual y familiar así como estilos de vida de cada paciente puede orientar a su médico a otros procedimientos de despistaje como por ejemplo, el uso de la tomografía helicoidal o espiral de baja dosis en tórax de pacientes fumadores activos o pasivos; revisión de lesiones de piel sospechosas en pacientes con historia de exposición prolongada al sol; seguimiento en pacientes con diagnósticos de lesiones pre-malignas como Esófago de Barret, Poliposis familiar colónica,  Neoplasias Intraepiteliales como de Cuello uterino, Vagina, Nevus displásicos a nivel de piel, entre otros.

       Es de suma importancia entonces educar a la población para que adquieran una mayor responsabilidad en relación a su salud, acudir al especialista más adecuado ante síntomas recurrentes de cualquier índole o asistir a los despistajes estandarizados por entes internacionales, con la toma de biopsia oportuna por parte del galeno nos proporciona diagnósticos a tiempo para ofrecer las mejores herramientas terapéuticas.







miércoles, 2 de junio de 2021

¿Como afecta la infección por SARS-CoV-2 mi tratamiento oncológico?

 


Desde finales de 2.019 tanto pacientes oncológicos como familiares escuchan con temor sobre la infección por coronavirus SARS-CoV-2, iniciando en una provincia de China con rápida dispersión por múltiples países. En febrero 2.020 la OMS le denomina a este cuadro respiratorio COVID-19, y en marzo 2.020 es caracterizado como pandemia.

El impacto mundial en vida diaria y atención médica han afectado protocolos oncológicos, provocando retrasos o interrupciones que pueden resultar en la disminución de la efectividad y por ende, progresión de enfermedad inherente a la malignidad de estas enfermedades, a lo que se agrega la susceptibilidad por inmunosupresión del paciente con cáncer per sé a esta nueva infección respiratoria. Con una difícil decisión médica de posponer o no un procedimiento diagnóstico, o de tratamiento ante la abrumadora dispersión de la infección viral.

No se ha puntualizado la incidencia de COVID-19 en pacientes con cáncer, permaneciendo en porcentajes bajos de 1-4% en aquellos recibiendo tratamiento, identificándose a las neoplasias hematológicas y cáncer de pulmón como más susceptibles, entre estos, aquellos con enfermedad en estadios avanzados.  El cuadro sintomático suele ser similar al ya conocido hasta ahora con fiebre, tos seca, disnea, escalofríos, dolor muscular, dolor de cabeza, irritación en la garganta, pérdida del apetito o percepción de olores.

¿Quiénes necesitan una prueba de hisopado?

*Pacientes sintomáticos respiratorios.

*Pacientes asintomáticos previos a iniciar terapias inmunosupresoras como quimioterapia, trasplantes, inmunoterapia, altas dosis de esteroides.

*Pacientes asintomáticos previos a un procedimiento electivo diagnóstico o terapéutico.

¿Puedo o no iniciar tratamiento de Radioterapia si presento una prueba positiva SARS-CoV-2?

Según lineamientos internacionales un paciente positivo próximo a iniciar o en tratamiento de radioterapia requiere una revisión de la indicación, dosis acumulada de radiación, así como riesgos y beneficios. Al ser el departamento de Radioterapia un lugar de uso de múltiples usuarios, así como personal técnico, médico, físico y de enfermería es un lugar de alto riesgo de diseminación, por lo que el cancelar o posponer el tratamiento radiante puede ser la mejor opción, de ser posible el tratante oncólogo radioterapeuta ofrecerá un reajuste de las dosis pendientes por cumplir.

¿Cuándo puedo integrarme de nuevo a mi tratamiento de Radioterapia?

Sobre este tema no hay estándares aún, ya que existen casos de reinfección y secuelas descritas que pueden afectar de manera distinta a cada paciente por un período de tiempo también desconocido.

Sobre pacientes asintomáticos no inmunocomprometidos lineamientos internacionales indican esperar al menos 05 días de la prueba positiva inicial, 20 días si es inmunocomprometido. Se prefiere para mayor seguridad realizar una nueva prueba, obteniendo resultado negativo.

¿Qué hago si luego de mi recuperación mi prueba sigue siendo positiva?

Se han descrito pacientes quienes luego de 14 días de aislamiento y completa recuperación de síntomas persisten con pruebas positivas, con la preocupación para el equipo de salud de que persistan en fase de alto riesgo de contagio. Sin embargo, esto no significa prolongación del potencial de transmisión, por lo que protocolos diagnósticos y terapéuticos no deben ser retrasados.

Una opción es la evaluación con identificación de anticuerpos SARS-CoV-2, para separar los pacientes con exposición previa y posible inmunidad.

En todo caso recordar que para todo procedimiento se mantiene como premisa el distanciamiento social y limitación de contacto para la protección tanto de pacientes como personal de salud dentro de los departamentos.

Sin nada estandarizado, la principal recomendación es consultar con su oncólogo tratante.