Desde finales de 2.019 tanto
pacientes oncológicos como familiares escuchan con temor sobre la infección por
coronavirus SARS-CoV-2, iniciando en una provincia de China con rápida
dispersión por múltiples países. En febrero 2.020 la OMS le denomina a este
cuadro respiratorio COVID-19, y en marzo 2.020 es caracterizado como pandemia.
El impacto mundial en vida diaria
y atención médica han afectado protocolos oncológicos, provocando retrasos o
interrupciones que pueden resultar en la disminución de la efectividad y
por ende, progresión de enfermedad inherente a la malignidad de estas enfermedades, a lo
que se agrega la susceptibilidad por inmunosupresión del paciente con cáncer
per sé a esta nueva infección respiratoria. Con una difícil decisión médica de
posponer o no un procedimiento diagnóstico, o de tratamiento ante la abrumadora
dispersión de la infección viral.
No se ha puntualizado la
incidencia de COVID-19 en pacientes con cáncer, permaneciendo en porcentajes
bajos de 1-4% en aquellos recibiendo tratamiento, identificándose a las
neoplasias hematológicas y cáncer de pulmón como más susceptibles, entre estos,
aquellos con enfermedad en estadios avanzados. El cuadro sintomático suele ser similar al ya
conocido hasta ahora con fiebre, tos seca, disnea, escalofríos, dolor muscular,
dolor de cabeza, irritación en la garganta, pérdida del apetito o percepción de
olores.
¿Quiénes necesitan una prueba de hisopado?
*Pacientes sintomáticos
respiratorios.
*Pacientes asintomáticos previos
a iniciar terapias inmunosupresoras como quimioterapia, trasplantes,
inmunoterapia, altas dosis de esteroides.
*Pacientes asintomáticos previos
a un procedimiento electivo diagnóstico o terapéutico.
¿Puedo o no iniciar tratamiento de Radioterapia si presento una prueba
positiva SARS-CoV-2?
Según lineamientos
internacionales un paciente positivo próximo a iniciar o en tratamiento de
radioterapia requiere una revisión de la indicación, dosis acumulada de
radiación, así como riesgos y beneficios. Al ser el departamento de
Radioterapia un lugar de uso de múltiples usuarios, así como personal técnico,
médico, físico y de enfermería es un lugar de alto riesgo de diseminación, por
lo que el cancelar o posponer el tratamiento radiante puede ser la mejor
opción, de ser posible el tratante oncólogo radioterapeuta ofrecerá un reajuste
de las dosis pendientes por cumplir.
¿Cuándo puedo integrarme de nuevo a mi tratamiento de Radioterapia?
Sobre este tema no hay estándares
aún, ya que existen casos de reinfección y secuelas descritas que pueden
afectar de manera distinta a cada paciente por un período de tiempo también
desconocido.
Sobre pacientes asintomáticos no
inmunocomprometidos lineamientos internacionales indican esperar al menos 05
días de la prueba positiva inicial, 20 días si es inmunocomprometido. Se
prefiere para mayor seguridad realizar una nueva prueba, obteniendo resultado
negativo.
¿Qué hago si luego de mi recuperación mi prueba sigue siendo positiva?
Se han descrito pacientes quienes
luego de 14 días de aislamiento y completa recuperación de síntomas persisten
con pruebas positivas, con la preocupación para el equipo de salud de que persistan
en fase de alto riesgo de contagio. Sin embargo, esto no significa prolongación
del potencial de transmisión, por lo que protocolos diagnósticos y terapéuticos
no deben ser retrasados.
Una opción es la evaluación con
identificación de anticuerpos SARS-CoV-2, para separar los pacientes con
exposición previa y posible inmunidad.
En todo caso recordar que para
todo procedimiento se mantiene como premisa el distanciamiento social y
limitación de contacto para la protección tanto de pacientes como personal de
salud dentro de los departamentos.
Sin nada estandarizado, la
principal recomendación es consultar con su oncólogo tratante.